12 oct 2015

(Mi Perfil)


Mi Perfil

Mi Nombre Es Kenner Jose Arrieta Olarte Y A continuación Les Presentare Un Trabajo Muy Divertido Que Nos Asigno Mi Docente Hernando Sierra Monroy  Profesor De fisica En Estudio En La Institución Educativa Nuevo Bosque Tengo 16 Años De Edad  Estoy En Grado (10) Mi Legado Mas Importante Es Alcanzar Mis Metas Y Ser Alguien En La Vida Espero Les Guste Mi Trabajo No Olviden Dejar Sus Comentarios  

Resumen Cuento #15 (El Primer Día Del Reino)


Cuento #15
El Primer Día Del Reino

Eran aquellos días en que de todo podía ocurrir, incluso lo imposible. Todos los miembros del reino de la Reina Masa estaban de fiesta. Se celebraba precisamente el día del inicio del reinado de la Reina Masa. 
La celebración de éste día era una tradición muy antigua y todas las masas participaban en él. 
Las masas grandes y las masas chicas estaban felices. La reina había dispuesto toda clase de entretenciones y también se repartían tortas y helados, golosinas dulces y saladas, bebidas y jugos naturales. Nada faltaba en este espectacular día.
En un momento dado la Reina Masa se subió a una tribuna e hizo que las demás masas se quedaran calladas y quietas durante un breve tiempo. 
Y dijo: Queridas masas, ninguna masa tiene más autoridad que yo para contarles el motivo de esta celebración. 
A veces una masa se encontraba descansando tranquilamente y venía la Rapidez y la empezaba a mover aunque ella no quisiera. Otras veces venía una Fuerza y la empujaba sin existir ningún sentido en ello. 
Las masas a veces se atraían, otras veces se repelían. 
La Fuerza de Roce a veces estaba en contra de los movimientos de la masa y otras veces estaba a favor de ellos. 
El Señor Peso a veces empujaba a las masas hacia abajo y otras veces las empujaba hacia arriba. 
A veces las grandes masas luminosas alumbraban más de lo acostumbrado y otras veces se oscurecían. 
A veces la Luna giraba en torno a la Tierra y cuando se aburrían era la Tierra la que giraba alrededor de la Luna. Lo mismo ocurría entre el Señor Sol y la Tierra. 
Nadie entendía bien cual era su misión en el universo. De todo había, todo podía suceder. 
La Sabia Naturaleza les contó que lo que veía no le satisfacía, que no había futuro alguno en el comportamiento que tenían los distintos seres del universo, que faltaba orden. 
Les dijo que debían organizarse y que pensaba que una reina sería lo mejor que podía ocurrir para gobernar el universo. Y para ello iba a elegir a la más capacitada para ser la reina y que, bajo su mandato, se proyectaría el futuro del universo.  yo soy indispensable para cualquier cosa que ocurra en este universo. Yo me presento de muchas formas en este universo, a veces me confunden con el movimiento, otras aparezco radiantemente luminosa, otras veces produzco sonido en unos aparatos llamados radios que tienen algunas masas móviles, de mí se alimentan todos los seres vivos para que puedan existir. Como ves mi querida Sabia Naturaleza, soy imprescindible en este universo. Merezco ser la reina y prometo, que si así es, velaré para que todos los seres del universo gocen siempre de la máxima felicidad. Conmigo nada les habrá de faltar. 
Luego tomó la palabra la hermosa señorita Rapidez, y dijo: Mi gran Sabia Naturaleza, yo soy la causante de que todas las masas del universo tengan movimiento, yo soy la que determina que ellas se muevan hacia un lado y luego hacia otro, a veces hago que se mueven siempre de una sola manera. 
 
 Yo sí que tengo derecho de ocupar el sitial de honor en este universo que nos pertenece a todos. 
La masa que estaba representando a todas las masas del universo, cualquiera que fuera su forma, hizo una reverencia ante la Sabia Naturaleza y dijo: Tal vez yo no me merezca el cargo de reina, pero, ¿tienen sentido todos los seres de este universo si no existieran masas para que pudieran actuar? Es cierto que sin Energía las Fuerzas no pueden actuar y, en consecuencia, no podría existir Acelerada y Rapidez no tendría sentido. Pero pese a la importancia de Energía, ¿existiría sin mí?, ¿de qué está compuesto el universo si no es de masas?, ¿sobre quién actúan las fuerzas si no es sobre masas?, ¿quién se mueve con Rapidez si no es una masa?, ¿quién empieza a moverse o cambia su movimiento junto a Acelerada, si no es una masa? Yo no necesito de ninguna de mis amigas para existir. el hecho de que exista Aceleración y Rapidez, si yo no actúo nuestra amiga Acelerada pierde sentido, no tiene existencia, ella depende de mí. Quien sino yo soy la responsable final de todo tipo de movimientos y, con ello, de la forma que adquiere el universo. No me cabe la menor duda que si no fuera por algunos miembros de mi familia, las masas del universo no tendrían destino, de mí influencia depende si ellas se acercan o se alejan, si son más livianas o son más pesadas. De mí depende detener el movimiento que tienen algunas masas que se mueven en nuestro universo. Yo he dado enormes muestras de que mi presencia, mi existencia y mi decisión de actuar sobre las masas, es indispensable para la dinámica del universo

su hermosa forma y estructura y, por sobre todo, su humildad, la reina del universo será la masa, y, en adelante, será conocida como la Reina Masa. Y todas ustedes estarán atentas a acatar las decisiones que ella tome para administrar mi universo.
Y, así fue como empezó el reinado de la Reina Masa.
El universo que conocemos, su hermosura, su dinamismo y todo lo que en él existe se lo debemos a la Reina Masa.
Queridas amigas masas del reino, ustedes ahora conocen un poco más acerca de cómo empezó, un día como hoy, hace mucho tiempo el inicio del ordenamiento universal.
Ahora, no les interrumpo más y deseo que continúen en este hermoso día junto a sus amigas y amigos y aprovechen de todo lo que se les está ofreciendo para que nunca olviden lo bien que lo están pasando gracias a que nuestra Sabia Naturaleza vio en nosotras, las masas, la clave de la organización del universo. Y, el próximo aniversario, estaré feliz de venir a compartir con ustedes nuevamente. 

Palabras Desconocidas:

Sabia Naturaleza: “la sabiduría de la naturaleza”... Se habla, incluso, de la “madre” naturaleza, a quien se presenta como una especie de deidad o ser superior que supo resolver ciertos problemas de manera especialmente acertada cuando diseñó a los seres vivos, y que de algún modo vela por su bienestar

Universo: Conjunto de todo lo que tiene existencia física, en la Tierra y fuera de ella.




Resumen Cuento #14 (El Día En Que El Reino De La Reina Masa Casi Se Divide)


Cuento #14
El Día En Que El Reino De La Reina Masa Casi Se Divide


Como siempre ocurría en el reino de la Reina Masa, las masas iban y venían por todos los caminos que encontraban. Si en el diario andar llegaban a un lugar donde no había caminos, lo hacían y así podían proseguir. La princesa Materia hubo de ordenar el sentido de circulación por muchos de los caminos pues las masas, a veces, se entorpecían unas a otras al querer pasar de un lugar a otro. 
Cierto día, en uno de los tantos poblados se iba a realizar una reunión de masas. Era, para muchas masas, una reunión muy esperada pues se iba a debatir, entre los representantes de las diferentes comunidades del reino, si en adelante iba a existir un reino global o un reino por cada sector. 
Habían masas y otros seres, como las Fuerzas por ejemplo, que solicitaban independencia, decían que no podían estar bajo la tutela de una sola Reina, pues por más empeño que pusiera no podía estar en todas partes a la vez.

La princesa Materia representaba a las masas que eran felices bajo un solo reinado. 
El Señor Átomo, que era muy amigo de la princesa Materia, pensaba distinto. El estaba en acuerdo de que las masas más pequeñas del reino tuvieran independencia, y querían que los gobernara la señora Molécula. 
La comunidad de las Fuerzas también proponía que ellas necesitaban independizarse, para ello enviaron a su representante la Fuerza Normal.  La princesa Materia envió a sus fieles súbditos Electrón, Protón y Neutrón para que conversaran con el Señor Átomo y lo hiciera desistir de su empeño en independizar a las masas pequeñas. 
El Señor Átomo también envió un emisario a conversar con la comunidad de las Fuerzas, y llevaba el encargo de que le dijera a Fuerza Normal que si se unían podían hacer causa común y convencer a todos los habitantes del reino que era necesario que cada comunidad tuviera su propio reinado. 
La princesa Materia envió a su amiga Gravedad a que conversara con el Señor Peso para que este le dijera a Fuerza Normal que si se conservaba el reino de la Reina Masa, ellas, las Fuerzas, podrían seguir actuando como siempre lo habían hecho. El Señor Peso le dijo a Gravedad que no podía prestarse para tal servicio pues ya estaba cansado de estar bajo el gobierno de la Reina Masa. 

Por cierto que ante tal amenaza, el Señor Peso tuvo que acceder a la solicitud de Gravedad. 
Y mientras las masas y las Fuerzas tomaban rumbo al lugar de la reunión, los emisarios iban y venían haciendo negociaciones previas a la reunión, ya sea para afirmar posturas o también para debilitarías.   Las emisoras radiales y televisivas llegaban de todas partes del reino. También lo hacían los reporteros de los distintos periódicos y revistas de mayor circulación. Se instalaban grandes plataformas para emitir señales vía satélite para así llegar más pronto con las últimas noticias del encuentro. 
La señora Molécula se reunía con sus más cercanas amigas y amigos para buscar argumentos que les aseguraran la independencia del reino. El Señor Átomo hacía las veces de líder y era él quien propiciaba los mejores dichos y las más sabias palabras. Incluso hubo algunos átomos que estaban reconsiderando la opción de que fuera la señora Molécula la futura Reina y ya querían que fuera el Señor Átomo. 

Señor Átomo decía que se contentaba con ser el representante, que no tenía ansias de poder ni de gobernar, que era la señora Molécula la más indicada para tal misión. 
En otra parte, en una extraña tienda de campaña en forma de zapato, se reunían las más importantes Fuerzas para discutir la estrategia que iban a mostrar en la reunión. Todas las Fuerzas presentes opinaban y consideraban que su postura era la más fuerte de todas. Entre ellas, las Fuerzas, lo que no estaba muy claro es quien sería la reina o el rey si lograban la independencia. 
El señor Peso se levantó y dijo que era imposible que Gravedad llegara a ser reina pues ella estaba actuando de emisaria de la princesa Materia. Y que incluso había que desterrarla de la comunidad de las Fuerzas pues su acción la consideraba una traición a la causa. Fuerza Normal se levantó y llamó a la cordura, y dijo que si ganaban la independencia harían un plebiscito para elegir a los futuros gobernantes de la comunidad. Con ello hubo más tranquilidad y las argumentaciones siguieron llegando. 

Y llegó el esperado encuentro de los representantes de los sectores que querían la independencia. 
Se levantó un gran escenario y sobre él se dispuso una mesa donde estarían los representantes y el moderador de la reunión que, por cierto, no podía ser otro que el famoso Gravitón. 
Llegado el momento al centro de la mesa se sentó Gravitón y a uno de sus lados estaba la princesa Materia y Fuerza Normal, al otro lado solo estaba el Señor Átomo. 
Gravitón les dijo que cada uno iba a hacer uso de la palabra y que el motivo que deberían argumentar era en el sentido de la necesidad de presentar una solicitud de independencia de las diferentes comunidades del reino de la Reina Masa.  Fuerza Normal fue la primera en dirigirse a las numerosas masas presentes y a las tantas que estarían escuchando en la radio o viendo en la televisión esta reunión pública. 
- Nosotras, las Fuerzas, consideramos que nuestra comunidad debe gobernarse por sí misma ya que la naturaleza de las masas que están bajo el reinado de la Reina Masa es distinta a la de ellas. Mientras que las masas necesitan de estar constituidas por partículas, grandes o pequeñas, nosotras las Fuerzas actuamos solamente, no necesitamos estar compuestas de algo. 
- Nuestro poderío es tan grande que podemos hacer moverse a las masas a nuestra voluntad, podemos detenerlas o podemos deformarlas. 
- Es gracias a nuestra existencia que las masas se pueden relacionar entre sí, ya que sin nosotras andarían dispersas por el universo y el reino de la Reina Masa no existiría. 

La Fuerza Normal dijo: 
No son muchas las palabras que tú has dicho estimada princesa, pero la sabiduría y sencillez con que las has pronunciado sin duda me dejan claro el lugar que nosotras ocupamos en el reino. Seguiremos pues, encargándonos de moverlas de un lado a otro, y también seguiremos cooperando en la tarea de ordenamiento del reino. 
El Señor Átomo continuó diciendo: 
Me has convencido querida princesa que también estás hecha de átomos y moléculas. Nosotros somos importantes y vitales para tu existencia y el de todas las masas, sin embargo hemos de reconocer que nuestro reino no podría extenderse más allá de cada una de las masas del reino y del universo y, entonces, serían muchos los reinos de átomos y moléculas que deberían existir. Eso no contribuiría al ordenamiento del reino ni del universo. Seguiremos, entonces, dándoles la forma, el color, el sabor y el calor que necesitan para que existan ustedes las masas. 
Y así fue como se llegó al final de esta esperada reunión. 
Al final, los que más ganaron fueron los vendedores de "hoyos para entrar" y "hoyos para salir". Casi todos los usaron para salir del pueblo y dirigirse a sus respectivas localidades de origen. 
De la reunión misma, no hubo ganadores ni perdedores, todo siguió igual. Más bien diríamos que se ganó algo, de entonces en adelante en el reino hubo más armonía y alegría, ya todos sabían el lugar que ocupaban en el reino. Ya todos sabían el rol que la misma Sabia Naturaleza les había dado en este universo. 


Palabras Desconocidas

Átomo: Porción material menor de un elemento químico que interviene en las reacciones químicas y posee las propiedades características de dicho elemento.

Fuerza Normal: En física, la fuerza normal F_n\, (o N) se define como la fuerza que ejerce una superficie sobre un cuerpo apoyado sobre la misma. Ésta es de igual magnitud y dirección, pero de sentido contrario a la fuerza ejercida por el cuerpo sobre la superficie.

Resumen Cuento #13 (Una Masa Molesta Al Señor Roce)


Cuento #13
Una Masa Molesta Al Señor Roce

En tiempos muy lejanos del pasado y del futuro del reino de la Reina Masa, todo parecía en orden y en equilibrio. Las Fuerzas actuaban sobre las masas y las masas cambiaban su movimiento. 
Las masas interactuaban permanentemente en sus ya conocidos juegos: el empujar, el golpear, el impulsar, el equilibrar y otros tanto o más populares que los nombrados.

Había otras masas que no eran móviles pero que ante la presencia de una fuerza sí podían moverse. Estas masas eran las más afectadas por las fuerzas. 
Había masas de todos tipos, redondas, cuadradas, en forma de plato, etc. Las que más había no tenían forma definida y, entre ellas, había algunas bonitas y otras no tanto. 
Cierto día una de las fuerzas que gustaba de golpear y arrancar, la Fuerza Impulsiva, golpeó una masa que estaba tranquilamente descansando a la sombra de un árbol. 
Como era de esperarse, la masa que recibió el golpe salió desprendida bruscamente del lugar en que se encontraba. 
Adquirió un gran ritmo de movimiento y, cosa curiosa, la masa se empezó a detener poco a poco y hasta que al final quedó nuevamente en reposo, lamentablemente no donde quería pues quedó expuesta al radiante Señor Sol.  

Masita, que era una de las masas que estaba por ahí, ya estaba aburrida del esfuerzo que tenía que hacer para iniciar o para mantener un movimiento. 
Masita llamó a sus compañeras a revelarse contra los responsables de que no tuvieran una vida apacible y descansada. Pero sus compañeras le respondieron que no sabían contra quien revelarse pues no sabían quien era él o la responsable de tal situación. 
Masita consultó a las Fuerzas que andaban por ahí cerca y ellas le informaron que había una fuerza un poco tímida que no gustaba que las masas se movieran, y que siempre hacía todo lo que estaba a su alcance para impedirles el movimiento. La Fuerza de Roce era la responsable. 

Las compañeras de Masita callaron y nada decían a lo que ella les contaba. 
Masita insistió: ¡ya estoy aburrida que la Fuerza de Roce impida mis movimientos! Algo he de hacer a favor de nosotras las masas, especialmente de aquellas de nosotras que nos gusta movernos. No puede seguir sucediendo que venga la Fuerza de Roce y nos obligue a detenernos. ¡Es injusto!, decía, que siempre tenga que soportar los golpes y los empujes de las fuerzas de Contacto y otras para vencer la oposición de la Fuerza de Roce. 
Nadie respondía a los comentarios de Masita, que ya estaba muy molesta por todo lo que le sucedía. 
Alguien le dijo que se acercara donde la Reina Masa, que tal vez ella podría responder sus preguntas e inquietudes. 
Masita llamó a la que habló y le pidió le informara de cómo llegar donde la Reina Masa, pues ella no había ido nunca donde ella. Y tan solo la conocía de referencias, que a pesar de que era su Reina, no había tenido el placer de conversar con ella. 
Mientras tanto, Fuerza de Roce, que normalmente andaba oculta y solo se aparecía ante la presencia de un movimiento o de un intento de movimiento, escuchaba atenta la conversación de Masita y la otra masa. 
Una de las hermanas Fuerza de Roce, Fuerza de Roce con el Aire, que era amiga del Viento, llamó al Viento y le dijo que advirtiera a Masita que no hiciera intento alguno por ir donde la Reina Masa a quejarse a la Reina Masa, que le iba a impedir llegar al palacio de la Reina. 

La masa Masita inició el viaje con bastantes dificultades, apenas quiso moverse y el camino se le hizo cada vez más lleno de obstáculos y blando, daba un paso y se enterraba en la tierra. Cada vez que avanzaba la Fuerza de Roce trataba de detenerla, cuando estaba descansando y trataba de moverse nuevamente, la Fuerza de Roce hacía lo imposible para que no se moviera. Pero el esfuerzo de Masita fue superando todos los obstáculos que le imponía Fuerza de Roce. 
Fuerza de Roce tenía temor que la Reina Masa le encontrara la razón a la masa inquieta y preguntona y terminara por eliminarla de la familia de las Fuerzas y quien sabe a dónde la desterraría. 
Al final, Masita, muy agotada, llegó al reino y se presentó donde la Reina Masa, y le dijo: 
Mi adorable Reina, yo he sido una fiel súbdita de tu reino, al igual que muchas de mis compañeras, pero has de saber que hay una Fuerza que nos están molestando y quisiéramos que tú, con tu gran sabiduría y poder, hicieras algo para alivianar nuestra existencia. 
Ocurre, continuó Masita, que cada vez que queremos empezar a movernos viene Fuerza de Roce y nos lo quiere impedir, también sucede que cuando ya estamos en movimiento viene nuevamente la Fuerza de Roce y nos molesta hasta que nos detenemos. Para mantener un movimiento debemos recurrir a una de las Fuerzas de Contacto para que se encargue de anular a la Fuerza de Roce, pero ello significa, para nosotras, un gran esfuerzo, nos cansa y agota con gran facilidad. 
¿Qué puedes hacer, mi querida Reina, para alivianar nuestra existencia en tu reino? 
La Reina le dijo: mi Masita adorable, hace mucho tiempo, a los inicios de los tiempos, la Fuerza de Roce no existía. Y, te aseguro, que si tú hubieras existido en ese tiempo, entonces habrías sido más infeliz de lo que parece que eres ahora. 
En esos tiempos todo objeto que se empezaba a mover, nada ni nadie podía detenerla, exceptuando algunas fuerzas que repentinamente actuaban sobre las masas que se movían, pero ocurría que cambiaban su movimiento hacia otro lado o simplemente se destrozaban. 
Cuando no estaba la Fuerza de Roce, la Tierra empezó a quedar despoblada, las masas móviles daban un paso y prontamente adquirían tal velocidad que se perdían en el espacio. Solo el Señor Peso contribuía en algo para que no se arrancaran todas las masas de la Tierra. Entonces casi no teníamos voluntad para detenernos o movernos cuando queríamos. No como ahora, que a pesar del esfuerzo que tenemos que hacer para soportar las fuerzas que nos llevan de un lado a otro, a veces enojándonos con Fuerza de Roce, la vida es mucho más entretenida que antes. Ahora no corremos grandes riesgos de perdernos en el espacio finito e infinito. Si parece que vamos muy rápido, viene Fuerza de Roce y nos disminuye el ritmo de movimiento. 

No desprecies lo que tienes, ha costado ya casi una eternidad el tener lo que tenemos y no debemos perderlo. Masita al final quedó conforme con la respuesta de su Reina y volvió, ya más amiga de Fuerza de Roce, que esta vez le puso un camino alfombrado para su regreso y no se cansó tanto. 
Ahora Masita es feliz en el reino de la Reina Masa y ella fue la que se encargó de convencer a sus amigas que no se molestaran tanto con Fuerza de Roce y la vida se les haría más agradable. 
Desde entonces es que Fuerza de Roce cuando ve una masa amiga le hace del moverse algo agradable. 


Palabras Desconocidas

     E
xceptuando:
 Excluir [a una persona o cosa] de la generalidad de lo que se trata o de la regla común.


Resumen Cuento #12 (Fuerza Empuje)


Cuento #12
Fuerza Empuje

Hace mucho tiempo, cuando recién se había formado esa gran masa de agua que rodea gran parte de la Tierra, nada habitaba sus profundidades, solo había agua y más agua. 

El día menos pensado, la Reina Masa pidió voluntarias entre las masas móviles para que fueran a conocer que había en lo hondo del océano. Y fueron muchas las que se ofrecieron para tal misión. 
Las masas móviles que se introdujeron en el océano daban un paso tras otro y se iban adentrando en su profundidad. Trataban de asomarse a su superficie y no podían hacerlo, el Señor Peso las empujaba hacia abajo y les era imposible subir. A las masas móviles, a cada momento que transcurría se les hacía más difícil estar en el agua del océano, no podían respirar. Y por más que hacían esfuerzos no podían asomarse a la superficie del océano, estaba muy alto, ya habían llegado a mucha profundidad, y estaban muy lejos del lugar por donde habían entrado para poder devolverse. Algunas ya sentían síntomas de ahogo. 

La Sabia Naturaleza, que estaba atenta, acudió donde las masas móviles que se internaban en el océano y les dio la facultad de respirar en el agua. Gracias a ello no tuvieron necesidad de salir a la superficie. Así nació la familia de las masas móviles acuáticas. 
Las masas móviles acuáticas se movían de lado a lado por el fondo del océano, más no podían salir a su superficie y empezaron a echar de menos al Señor Sol que, antes, día a día los alumbraba y les daba calor. 

Ni siquiera la Señora Luna los visitaba al fondo del océano. Y más se introducían al fondo del mar y más se oscurecía el lugar donde andaban. 
La Delfina, que era la masa móvil más inteligente entre las que se habían internado en el agua hizo lo imposible para salir al borde de la Tierra y, tras mucho esfuerzo, lo logró.

La Reina le dijo, me parece bien, pero el Señor Peso se opondrá a que alguien quiera hacerle competencia, él se encarga de empujar a las masas hacia abajo, hacia el centro de la Tierra. Y tú estás sugiriendo que exista una fuerza que empuje a las masas hacia arriba. 

No mi Reina, el Señor Peso tendrá que aceptar tal proposición, si se niega adviértele que llamarás a mi amiga Gravedad y no la dejarás salir de tu palacio. 
Bien princesa, entonces, con lo que tu propones estaríamos haciendo crecer la familia de las Fuerzas. Les agregaríamos una integrante más. 
La Reina llamó a la Fuerza Normal, que actuaba como representante de la familia de las Fuerzas, y le contó todo lo sucedido y de la idea de la princesa Materia para solucionar el problema. 
A Fuerza Normal le pareció muy interesante la idea y dijo estar gustosa de que la familia de las Fuerzas tuviera a una integrante más. Pero, le dijo a la Reina, creo que al Señor Peso no le va a gustar la idea. 
Señor Peso, si te niegas a la existencia de Fuerza Empuje, llamaré a Gravedad y le diré que nunca más te acompañe en tus andanzas y, como sabes, entonces no tendrás sentido y habrás de desaparecer. 

El Señor Peso, con la cabeza gacha, no tuvo más que aceptar los designios de la Reina Masa, de lo contrario su existencia habría llegado a su fin. El Señor Peso planteó que con ello se le restaba poderío y que, quizás, ya no tendría sentido su existencia. La Reina lo calmó diciéndole que su presencia seguiría siendo importante, que no se preocupara tanto. Luego de un buen rato de conversaciones y negociaciones el Señor Peso se fue, muy molesto aún, a seguir recorriendo el reino de la Reina Masa. 
A la Reina Masa le gustó tanto lo que sucedía con las masas móviles acuáticas, que inmediatamente le pidió a la princesa Materia que otorgara la misma propiedad a todas las sustancias suaves del reino, tanto a los líquidos como a los gases. 
Y así es como la Fuerza Empuje ahora está presente en todo objeto que se coloca en un gas o en un líquido. La Fuerza Empuje las empuja hacia arriba. 
Y el efecto de la Fuerza Empuje quedó, debido a la negociación que tuvo el Señor Peso con la Reina Masa, condicionado a: 
- Si el tamaño de la cantidad de gas o líquido desplazado por la masa que se interna en ella, es mayor que la masa misma, entonces la masa ascenderá en los gases y flotará en los líquidos. 
-Si el tamaño de la cantidad de gas o líquido desplazado por la masa que se interna en ella, es menor que la misma masa, entonces la masa descenderá y se irá al fondo del recipiente que contiene el líquido o el gas. 
Y, entonces, desde que la Fuerza Empuje existe en la familia de las Fuerzas, es que las masas se sienten más livianas en los líquidos y en los gases. Incluso algunas masas pueden flotar en los líquidos gracias a esa Fuerza. 
Ahora, que ha pasado tanto tiempo desde la aparición de la Fuerza Empuje, se puede decir que la princesa Materia tuvo una excelente idea y junto a la Reina Masa nuevamente impusieron orden y equilibrio a su Reino. 
Y así es como ahora viven felices las masas móviles acuáticas, que posteriormente pasaron a llamarse Peces, y también las masas móviles aéreas que con el tiempo adquirieron el nombre de Aves. 

Palabras Desconocidas


Poderio: Poder o fuerza con que se hace algo.



Resumen Cuento #11 (Efectos De La Fuerza)


Cuento #11
Efectos De La Fuerza

Cierto día, por uno de los tantos jardines del reino de la Reina Masa, andaban unas masas divirtiéndose. Había masas grandes y masas pequeñas. 

Las masas correteaban libremente y sin mayores tropiezos ya brincando sobre una canal o bien sobre un arbusto. Algunas masas jugaban a empujarse mientras que otras se recreaban mirando como las demás jugaban. Parecía un día feliz en el reino. 

La noticia del día de diversión de las masas llegó a muchos integrantes del reino de la Reina Masa. Se acercaron Electrón, Protón y Neutrón. Otros que llegaron fueron las integrantes de la comunidad de las Fuerzas. El Señor Peso llegó junto a Gravitación Universal. Y, para finalizar, engalanaron el día la misma Reina Masa y la princesa Materia. 


Y las masas, atentas a las miradas de tantos visitantes, siguieron sus entretenidos juegos. Algunas masas se contentaron tanto con las visitas que repartieron bebidas y pastelitos hechos en casa. De repente una de las Fuerzas, quiso participar en los juegos y empujó a una masa. La masa, sorprendida, que se movía hacia un lado, de repente cambió su movimiento y se fue para otro lado. 

Otra masa, que estaba mirando los juegos, recibió el brusco empujón de otra Fuerza y salió desprendida de su asiento moviéndose al mismo lugar hacia donde la empujó la Fuerza.


Había otra masa, que estaba leyendo un cuento, que no participaba de los juegos bruscos de sus hermanas pues era muy delicada. Pero también recibió el empujón de una Fuerza que, desgraciadamente, la deformó y cambió su forma de presentarse. Pero al menos eso no fue tan grave, pues otra masa, más frágil que ella, también recibió el empujón de una Fuerza y no solo se deformó sino que se rompió en varios pedazos.
Estaban dos masas gemelas, masa uno y masa dos que eran del mismo tamaño, jugando por el jardín y cada una recibió el empujón de una Fuerza. Masa uno recibió una Fuerza más grande que la que recibió masa dos. Como consecuencia, el cambio de movimiento que sufrió masa uno fue mayor que masa dos. Había una masa que, jugando, saltó una gran altura y cuando estaba arriba se le acercó el Señor Peso y lo empujó hacia abajo, haciendo que su movimiento fuera creciendo mientras bajaba. Algunos se dieron cuenta que en realidad el Señor Peso lo empezó a empujar hacia abajo desde que la masa saltó hacia arriba y, entonces, le había disminuido el movimiento hasta que la detuvo en la máxima altura que alcanzó la masa. 

Entre los visitantes se producían comentarios agradables y desagradables. Algunos decían que era simpático ver como cambiaban de forma y de movimiento las masas que eran empujadas por las Fuerzas. Otros decían que era un abuso que Fuerzas de distinto tamaño empujaran a las masas y que no las dejaran jugar tranquilas. 

La princesa Materia y la Reina Masa, que como sabemos también estaban presentes en la fiesta de las masas, y más aún, ocupaban el sitial de honor en ella. Conversaban entre sí y comentaban las distintas reacciones que tenían las masas por efectos de las Fuerzas que intervenían en sus juegos. 

La princesa Materia preguntó a la Reina Masa si acaso era normal que cuando una Fuerza actuaba sobre una masa ésta última se viera afectada ya sea cambiando su movimiento o deformándose.

Claro que sí, le decía la Reina Masa, es normal que ocurra así, más aún, si te has dado cuenta, si una misma Fuerza actúa sobre masas de diferentes tamaños, los efectos que le produce son diferentes también. También habrás observado que una misma masa cambia más su movimiento si es afectada por una Fuerza grande que si es afectada por una Fuerza más pequeña. 


Y, también habrás visto que algunas masas frágiles solo se deformaban por efecto de una Fuerza mientras que otras, más frágiles aún, se deformaban al extremo de romperse y dividirse en masas más pequeñas. 

La princesa volvió a preguntar a la Reina Masa: ¿de qué depende los efectos que sufren las masas cuando reciben una Fuerza? 
Respondió la Reina Masa. A veces solo depende del tamaño de la Fuerza, pero otras veces depende del lugar en que la masa recibe la Fuerza. Otras veces depende del tamaño de la masa. 

La princesa Materia, muy agradecida de las enseñanzas de su Reina, en un momento de descanso convocó a todas las masas que estaban jugando a una reunión informativa y les dijo: 


Estimadas masas que adornan el reino de la Reina Masa, les informo que de ahora en adelante pongan cuidado en aceptar o no que las Fuerzas intervengan en sus juegos. Como habrán notado, las Fuerzas les cambian el movimiento y, a veces, las deforman y, peor aún, otras veces las rompen. Pongan, pues, mucho cuidado. Puede ser muy entretenido jugar con las Fuerzas pero deben atenerse a las consecuencias de esos juegos ya que hay algunas Fuerzas más bruscas que otras. 

Estén atentas a las Fuerzas de la familia de los Golpes, ellos son muy violentos y pueden deformarlas y afearlas. Otras familias, como las Fuerzas Impulsivas, solo les cambian el movimiento. Incluso el Señor Peso, a quien tanto admiro, les provoca efectos, especialmente cuando saltan. 


Una de las masas que estaba presente se levantó y dijo: querida princesa Materia, no siempre has venido a nuestros días de recreación y agradecemos que hoy lo hayas hecho. Siempre que jugamos lo hacemos con las Fuerzas, ellas contribuyen a que nuestros días sean más divertidos, sin ellas, nuestras vidas serían apacibles y de mucho aburrimiento.  Y así fue como día tras día las masas se entretienen con las Fuerzas que juegan con ellas. 

Y las Fuerzas, felices, siguieron modificando los movimientos de las masas, otras las deformaban y otras las dividían en pedazos. 

Palabras Desconocidas:

Gravitación Universal: La ley de gravitación universal es una ley física clásica que describe la interacción gravitatoria entre distintos cuerpos con masa.

Fuerza: Capacidad física para realizar un trabajo o un movimiento.

Movimiento: Cambio de lugar o de posición de un cuerpo en el espacio.

8 oct 2015

Resumen Cuento #10 ( El Señor Peso)


Cuento#10 
El Señor Peso
Hace tiempos muy remotos, cuando la Reina Masa estaba creando su reino, la princesa Materia ya estaba recorriendo cada rincón del universo que se estaba formando, y también el que estaba por formarse, y, por cierto invitó a su leales súbditos Electrón, Protón y Neutrón. 
La princesa Materia también invitó a recorrer las distintas masas del reino a su amiga Gravedad, que más tarde se encontraría con Leydela y daría forma a las responsables de la organización de las distintas masas del espacio finito e infinito, me refiero a Gravitación Universal. 
Y cuando las distintas masas recibían la visita simultánea de la princesa y de Gravedad, ocurrió el fenómeno más curioso que se tenía en cuenta por entonces.
Las distintas familias del reino de la Reina Masa se atrajeron entre sí dando forma a la forma del reino. Tuvieron lugar las Constelaciones, las Galaxias, los Sistemas Estelares como el Sistema Solar, y otros difíciles de enumerar. 
Sucedió que en cada una de las grandiosas masas del reino, que formaban las familias más poderosas del universo, las masas más pequeñas a las que visitaban la princesa Materia y su amiga Gravedad, se iban sintiendo atraídas por las grandes masas. 
Y así fue sucediendo, de masa en masa. Las masas más pequeñas, móviles e inmóviles, se sentían más atraídas a masas grandes que a masas más pequeñas. 
El curioso fenómeno, del cual no se tenían noticias anteriores, llamó particular atención a las masas móviles. Éstos empezaron a estudiar lo que sucedía a cada masa del reino y se dieron cuenta que las masas pequeñas como que se “pegaban” a las masas más grandes. Pero no encontraron explicación. 
Fue entonces que la princesa Materia fue a consultar a la Reina Masa, por si acaso sabía algo del por qué sucedía que cuando se juntaba una masa con Gravedad, las masas más pequeñas eran atraídas por las masas más grandes. 
La Reina Masa, se quedó pensando un momento y le dijo a la princesa: Debe ser el Señor Peso que está haciéndose presente en las masas más pequeñas de mi reino. 
La Reina Masa le contó a la princesa que el Señor Peso ya antes se había hecho presente y que incluso había pretendido ser más importante que ella, y que después de superada la aparente disputa del reinado, ella, muy magnánima, había decidido que el Señor Peso siguiera presente en el universo pero a condición que se hiciera presente solo en las cercanías de masas grandes. De entonces que el Señor Peso anda por ahí, y tú lo que has hecho es encontrarte con él. Y, verás que se manifiesta solo si te acompaña tu amiga Gravedad, así lo había predestinado la Sabia Naturaleza. 
Princesa, le dijo la Reina Masa, ¡cuidado con lo que pretendes!, el Señor Peso busca poder y parece que está viendo en ti la oportunidad que no encontró antes conmigo. Cuidado princesa, ten mucho cuidado, no te conviene acercarte a él. El muy bribón capaz que quiera conquistar mi reino a través de ti o, peor aún, alejarte de mí. 
La Princesa, desafiante, le dijo a la Reina: Reina mía, no pretendas influenciar mi vida, creo que me he ganado el derecho a cuidar de mí y a ser responsable de cada paso que doy. Yo creo, mi respetada Reina, que no debes angustiarte tanto, el reino es tuyo y nadie osará quitártelo. Además, no temas pensando que me iré de tu reino, de mi tan fácil no te desprenderás. Además, ¿qué harías si no me tuvieras presente en tu reino?, ¿qué serían de las masas de tu reino si no me tuvieran a mí, la Materia? Te aseguro que serían la nada misma y recuerda que la nada aún no la conquistas. 
La Reina luego de pensar un poco en lo que la princesa le había dicho, llegó a la razonable convicción de que la princesa tenía razón. Que su reino no existiría si la princesa Materia no estuviera presente en cada una de las masas del reino. 
La Reina Masa, le dijo a la princesa: Pues ve entonces mi querida princesa, espero que lo que hagas sea por tu propio bien, por el bien de mi reino y por el bien del universo, y creo que si la Sabia Naturaleza permite que esto suceda, entonces busca tu propio camino, te lo mereces. 
Continuó la reina: si quieres no ver más al Señor Peso, basta que le pidas a Gravedad que no te acompañe y verás que él se ocultará nuevamente. 
La reina le preguntó a la princesa Materia: ¿Por qué te interesas tanto en lo que le ocurre a las masas pequeñas de mi reino cuando andas con Gravedad? 
La princesa, ruborizándose, le dijo: Me ha llamado la atención lo que he visto y creo que me ha gustado, me agradaría conocer más a ese Señor Peso que dices que anda por ahí. 
Princesa, le dijo la Reina Masa, ¡cuidado con lo que pretendes!, el Señor Peso busca poder y parece que está viendo en ti la oportunidad que no encontró antes conmigo. Cuidado princesa, ten mucho cuidado, no te conviene acercarte a él. El muy bribón capaz que quiera conquistar mi reino a través de ti o, peor aún, alejarte de mí.    La Princesa, desafiante, le dijo a la Reina: Reina mía, no pretendas influenciar mi vida, creo que me he ganado el derecho a cuidar de mí y a ser responsable de cada paso que doy. Yo creo, mi respetada Reina, que no debes angustiarte tanto, el reino es tuyo y nadie osará quitártelo. Además, no temas pensando que me iré de tu reino, de mi tan fácil no te desprenderás. Además, ¿qué harías si no me tuvieras presente en tu reino?, ¿qué serían de las masas de tu reino si no me tuvieran a mí, la Materia? Te aseguro que serían la nada misma y recuerda que la nada aún no la conquistas. 
La Reina luego de pensar un poco en lo que la princesa le había dicho, llegó a la razonable convicción de que la princesa tenía razón. Que su reino no existiría si la princesa Materia no estuviera presente en cada una de las masas del reino.    La Reina Masa, le dijo a la princesa: Pues ve entonces mi querida princesa, espero que lo que hagas sea por tu propio bien, por el bien de mi reino y por el bien del universo, y creo que si la Sabia Naturaleza permite que esto suceda, entonces busca tu propio camino, te lo mereces. 
Así fue como la princesa Materia se presentó ante una reunión de las más sabias masas móviles y les explicó: 
“Queridas súbditas, las masas más pequeñas, se sienten atraídas hacia las masas más grandes y es algo natural que ocurre. Lo que sucede es que el Señor Peso se ha apoderado de todas ustedes gracias a la presencia de la Gravedad que visita todas las masas del reino.” 
“Verán que donde esté Gravedad, también está el Señor Peso. Es inevitable.” 
Para que se informen mejor llamaré a Gravedad, si viene ella, seguro que también viene el Señor Peso, ahí le pueden preguntar a él mismo sobre este extraño fenómeno que está ocurriendo. 
Les esperaremos, le dijeron las masas móviles. 
No transcurrió mucho tiempo cuando la princesa Materia y Gravedad llegaron a donde estaban reunidas las sabias masas móviles. 
Y, ¿el Señor Peso?, preguntaron las masas móviles a la princesa Materia y a Gravedad. 
Gravedad llamó al Señor Peso y no aparecía. Volvió a insistir y nada ocurría. Al final, fue la princesa Materia la que lo llamó, y claro, ahora el Señor Peso no se pudo resistir y se asomó ante ellas y las sabias masas móviles. 
La más sabia de las masas móviles se presentó, y dijo: Miren, a mi me llaman Raza Humana, y quiero saber, Señor Peso, por qué es que desde hace un tiempo a esta parte las masas pequeñas del reino de la Reina Masa, incluido nosotras, nos sentimos atraídas a las masas grandes. La Tierra nos atrae y no podemos escapar de ella. 
El Señor Peso tomó la palabra y dijo: Mira Raza Humana, lo que ocurre es gracias a la presencia de la princesa Materia, que le da sentido a las masas como ustedes y todas en general, y a la Gravedad. Cuando ambas se juntan, es decir, Materia y Gravedad, yo me materializo en cada una de las masas en que se encuentran ellas, y por naturaleza mi tendencia es irme siempre hacia el centro de las masas más grandes. 
Es más fácil decir, continuó el Señor Peso, que cuando una masa se encuentra con Gravedad, inevitablemente seré yo el Peso, quien actuará sobre ella y trataré de llevarla conmigo hacia el centro de las masas grandes, pero como ustedes saben, es imposible que nos metamos en el interior de ellas, por lo que ustedes solo quedarán adheridos a la superficie de esas grandes masas. Así como ustedes se sienten atraídos a la masa Tierra, donde estamos ahora. 
Continuó el Señor Peso: Y, de entre todas las masas que se atraen a las masas grandiosas del reino, mi presencia es más notoria en las masas más grandes que en las más pequeñas

Palabras Desconocidas

Masa: Mezcla consistente, homogénea y maleable que se consigue deshaciendo sustancias sólidas, machacadas o pulverizadas en sustancias líquidas; en especial la que se emplea en la elaboración de productos de repostería.

Constelación: Conjunto de estrellas agrupadas en una región celeste que forman, aparentemente, una figura determinada.